jueves, 30 de junio de 2022

EL MAESTRO ZEN Y EL CRISTIANO


Una vez visitó un cristiano a un maestro Zen y le dijo: «Permíteme que te lea algunas frases del Sermón de la Montaña».

«Las escucharé con sumo gusto», replicó el maestro.

El cristiano leyó unas cuantas frases y se le quedó mirando. El maestro sonrió y dijo: «Quienquiera que fuese el que dijo esas palabras, ciertamente fue un hombre iluminado».

Esto agradó al cristiano, que siguió leyendo. El maestro le interrumpió y le dijo: «Al hombre que pronunció esas palabras podría realmente llamársele Salvador de la humanidad».

El cristiano estaba entusiasmado y siguió leyendo hasta el final. Entonces dijo el maestro: «Ese sermón fue pronunciado por un hombre que irradiaba divinidad».

La alegría del cristiano no tenía límites. Se marchó decidido a regresar otra vez y convencer al maestro Zen de que debería hacerse cristiano.

De regreso a su casa, se encontró con Cristo, que estaba sentado junto al camino. «¡Señor», le dijo entusiasmado, «he conseguido que aquel hombre confiese que eres divino!».

Jesús se sonrió y dijo: «¿Y qué has conseguido sino hacer que se hinche tu “ego” cristiano?».



Del libro:
Anthony de Mello
El Canto del Pájaro
Fotografía tomada del internet

DEFENDEMOS NUESTROS MOTIVOS PARA NO AMAR


 

miércoles, 29 de junio de 2022

OM MA NI PAD ME HUM


Mantra de Purificación y Perfección

OM MA NI PAD ME HUM
Recomendación después de la lectura escuchar esta interpretación del mantra:
https://youtu.be/ui5ykVAZfV4

Los mantras son interpretados de varias maneras por sus practicantes, o simplemente como meras secuencias de sonidos cuyos efectos caen fuera de una posible definición estricta. En el caso de este mantra en particular y, en los intentos por capturar en palabras su sagrada resonancia, suele ser traducido en muchas ocasiones como “la joya en el loto del corazón”.

Un modo de trabajar con este mantra es expandir su significado, determinando por ejemplo que las vibraciones de las seis sílabas de su composición representan y favorecen la purificación de los seis reinos de la existencia:

El mantra Om Mani Pädme Hum es fácil de decir pero muy poderoso, porque contiene la esencia de todas las enseñanzas.

Su escritura en Sánscrito, el lenguaje sagrado de la India es así: 

Cuando dices la primera sílaba 

-Om está bendecida para ayudarte a lograr la perfección en la práctica de la generosidad.

-Ma ayuda a perfeccionar la práctica de la ética pura, y 

-Ni ayuda a conseguir la perfección en la práctica de la tolerancia y paciencia.

-Päd, la cuarta sílaba, te ayuda a lograr la perfección en la perseverancia.

-Me te ayuda a lograr la perfección en la práctica de la concentración.

-Hum te ayuda a lograr la perfección en la práctica de la sabiduría.

OM MA NI PAD ME HUM

Significado:

Om la primera sílaba está compuesta por tres letras A, U, y M.

Estas simbolizan el cuerpo, el habla y la mente impura del practicante; también simbolizan el cuerpo, el habla y la mente puros y exaltados de un buda.

Mani significa joya y simboliza los factores del método: la intención altruista de iluminarse, la compasión, y el amor. Así como una joya es capaz de eliminar la pobreza, la mente altruista de la iluminación es capaz de eliminar la pobreza o las dificultades de la existencia cíclica y de la paz solitaria.

De igual forma, así como una joya cumple los deseos de los seres sintientes, también la intención altruista de llegar a la iluminación satisface los deseos de los seres sintientes.

Padme, que significan loto, simbolizan la sabiduría. Así como un loto crece en el lodo sin ensuciarse con las faltas de éste, la sabiduría es capaz de ponerte en una situación sin contradicciones, donde de cualquier otra forma habría contradicción si no tuvieses sabiduría.

Existe la sabiduría que comprende la impermanencia, la sabiduría que comprende que las personas están vacías de autosuficiencia o existencia sustancial, la sabiduría que comprende el vacío de la dualidad –esto es, la diferencia de entidades entre sujeto y objeto– y la sabiduría que comprende el vacío de la existencia inherente. Aunque hay diferentes tipos de sabiduría, la principal de todas estas es la sabiduría que comprende el vacío.

Hum indica indivisibilidad. La pureza debe lograrse mediante la unión indivisible entre el método y la sabiduría; dicha unión está simbolizada por la última sílaba, Hum…

Así, las seis sílabas, Om Mani Padme Hum, significan que a partir de la práctica de un camino, que es la unión indivisible del método y la sabiduría, puedes transformar tu cuerpo, tu habla y tu mente impuras en el cuerpo, el habla y la mente puras y exaltadas de un buda.

Se dice que no debes buscar la budeidad fuera de ti, las sustancias para el logro de la budeidad están dentro de ti.



Extracto del libro:
Recopilaciones "Cuentos y Fábulas del Buda"
Sri Deva Fénix
Fotografía de internet

EL BOTÓN DE LA ALABANZA O DE LA CRÍTICA


 

martes, 28 de junio de 2022

ABANDONA TU NADA


Pensaba que era de vital importancia ser pobre y austero. Jamás había caído en la cuenta de que lo vitalmente importante era renunciar a su «ego»; que el «ego» engorda tanto con lo santo como con lo mundano, con la pobreza como con la riqueza, con la austeridad como con el lujo. No hay nada de lo que no se sirva el «ego» para hincharse.

El discípulo: Vengo a ti con nada en las manos.

El maestro: Entonces suéltalo en seguida.

El discípulo: Pero ¿cómo voy a soltarlo si es nada?

El maestro: Entonces llévatelo contigo.

De tu nada puedes hacer una auténtica posesión. Y llevar contigo tu renuncia como un trofeo.

No abandones tus posesiones. Abandona tu «ego».



Del libro:
Anthony de Mello
El Canto del Pájaro
Fotografía tomada del internet

AMAR ES TAN SIMPLE COMO SER


 

lunes, 27 de junio de 2022

SÓLO PUEDES SER TÚ MISMO


 

AMARSE A UNO MISMO


He descubierto que solo hay una cosa que sana todo problema: amarse a uno mismo.

Cuando comenzamos a amarnos a nosotros mismos cada día más, es sorprendente cómo mejora nuestra vida. Nos sentimos mejor, encontramos los trabajos que deseamos y obtenemos el dinero que necesitamos. En cuanto a las relaciones, o bien mejoran, o las negativas se disuelven e iniciamos otras nuevas. Como se puede ver, es una premisa muy sencilla: ámate a ti mismo. Se me ha criticado por ser demasiado simplista, y yo he descubierto que las cosas simples son generalmente las más profundas.

Louise L. Hay



Extracto del libro:
365 semillas de conciencia para una vida plena
Fotografías tomadas de Internet

domingo, 26 de junio de 2022

LA CONSCIENCIA QUE TODO LO AMA


Este mundo no existe para que tú lo cambies, sino para que aprendas a amarlo.

El animal que más simpatía despierta en mí es la beluga. Hace unos años tuve la oportunidad de visitar a dos de ellas en un acuario de una ciudad española. Fue sorprendente para mí descubrir que sus cuerpos nadaban en círculos siguiendo un patrón, pero que sus mentes no estaban allí. Al parecer era demasiado para unos cetáceos cuyo hábitat es el Ártico vivir en un acuario de una ciudad del Mediterráneo.

Hace unos meses nos invitaron a un evento en una isla del Mediterráneo. Junto al equipo de organización, decidimos realizar dos actividades, una charla y un encuentro más extenso. Se estimaba la asistencia de unas trescientas personas. El lugar elegido por sus características para llevar a cabo estas dos actividades fue el auditorio del acuario de la capital.

Al cabo de pocos días de compartir la información sobre el evento, recibimos un correo electrónico de alguien que, muy amablemente, nos pedía que cambiáramos de lugar. Esta persona nos decía que un acuario es un lugar de explotación animal y nos comunicó su incomprensión por el hecho de que realizáramos un encuentro basado en el amor en un lugar donde no lo hay.

Cuando sentí la decepción y la frustración de ver a esas hermosas belugas dentro de una pecera gigante, también fui consciente de cómo mi mentalidad Sergi buscaba deshacerse de mis sentimientos culpando a otros de lo que yo sentía. Alguien puede llegar a pensar que para mantener a dos belugas en un acuario cerrado tienes que ser muy poco sensible a su estado de ánimo. Pero aunque fuera así, eso no los hace a ellos responsables de mi experiencia ante esa situación.

Hoy en día es muy extraño encontrar a personas cuyas mentalidades estén abiertas al amor. El motivo parece ser que todavía no estamos dispuestos a amar, ni a aceptar todo lo que ocurre en nuestra vida. Apenas nadie conoce su propia integridad. Apenas nadie sabe que todo forma parte de nosotros mismos.

La persona o personas que conservan a dos belugas en un acuario representan una parte de mí. De hecho, es un parte de ti también, sin importar si estás a favor o en contra de mantener en cautiverio a ciertos animales. Todos formamos parte de la consciencia humana sin excepción. Todas las decisiones que se toman desde la conciencia humana, por lo tanto, son responsabilidad de todos, incluso si tú piensas lo contrario, lo piensas desde la misma conciencia que nos une a todos.

Volvamos al acuario en el que se iba a celebrar el evento. Cuando vemos un lugar que carece de amor o a una persona que no es sensible al amor, estamos viendo una parte de nosotros desde nuestra perspectiva no amorosa. Cuando yo me cierro a la posibilidad de sentir amor ante la injusticia que veo, estoy apoyando sin darme cuenta esa injusticia.

Si yo no me hago sensible a la insensibilidad de los demás, estaré participando de la insensibilidad. Esta misma insensibilidad la expresará una persona estando feliz de cuidar a dos belugas en una piscina y otra persona, en cambio, la expresará en forma de ira cuando vea a las dos belugas en la piscina. Lo más probable, debido a la falta de sensibilidad de las dos personas, es que no asuman su mentalidad ni sus emociones y no se sienten a ver juntas cómo ayudar a las belugas. Al parecer sus opiniones les separan y lo más probable es que se entretengan a discutir y a defender sus razones. Del interés por las belugas se pasa al interés por defender las ideas de cada uno. A esa actividad, no importa qué ideas defiendas, la llamamos egoísmo.

Muchos activistas pensarán, y con razón, que entonces estar abiertos al amor en ciertas situaciones consideradas injustas significa cerrar los ojos y hacer ver que no pasa nada, que todo está bien y que está bien permitir que todo siga como está. Pero este pensamiento en el fondo no es más que una justificación para no amar. Amar no tiene nada que ver con cerrar los ojos, es justo lo opuesto, tiene que ver con abrirlos.

Mahatma Gandhi acompañó a todo un país a abrir sus ojos y reconocer su propia valentía y el respeto hacia sí mismos. Les mostró el camino de la no violencia, el camino de la compasión y de la confianza absoluta en la paz. Se sentó en los dictados de su corazón y no se levantó. Cuanto más se le encarcelaba y menos reaccionaba ante ello, más escuchado y seguido era.

Sé de varias personas que en su pasado entrenaron a delfines o ballenas orcas para espectáculos y que hoy en día difunden un mensaje de sensibilización para que se acabe con estos espectáculos. Estas personas despertaron a una sensibilidad basada en el amor. Si lees la historia de algunas de ellas, verás un cambio profundo interno en ellos. Ese cambio lo detona el corazón y no la compresión intelectual de un argumento «antialgo».

No estoy diciendo que tengamos que amar sin condiciones. Estoy diciendo que no hacerlo implica perpetuar una realidad basada en la ausencia de amor. Si me permites una nota de humor, estamos hablando de hacer un «San Francisco de Asís». Él se reconoció como instrumento de esa conciencia absoluta y se puso a su disposición y servicio para ir allí donde hubiera odio y poder reconocer el amor, o donde hubiera ofensa y ver perdón, o donde hubiera discordia y ver unión.

Gracias a estar en aquel acuario, pude ampliar mi visión y conocer a algunas de las encantadoras personas que allí trabajan y su labor en la conservación de la fauna marina de la isla, junto a su trabajo de acogida de animales como tortugas marinas que son rescatadas de redes de pescadores, atendidas y devueltas al mar.

En este mundo de percepciones humanas, estamos rodeados de lugares, personas y situaciones donde el amor no se percibe. Todas ellas listas para ser abrazadas desde el corazón. Muchas personas sensibles al sufrimiento aún no han descubierto su propia fortaleza a la hora de transformar su realidad no amorosa desde la conciencia del amor y no desde la ira y el rechazo. Si yo no reconozco mi fortaleza interna, cuando sienta ira culparé a otros por ello. Es por esta razón que odiamos y rechazamos a los que vemos odiar y rechazar la vida de otros.

El amor ama todo cuanto ve porque se reconoce a sí mismo en ello sin excepción alguna. Amar es tan simple como ser. Ser implica sentir y sentir implica asumir lo que uno siente a tiempo real, sin excusas. Cada vez que nos excusamos damos la espalda a la conciencia del amor. Al darle la espalda vemos un mundo carente de amor, no porque no haya amor, sino porque estamos eligiendo ver sin su perspectiva amorosa.

La dificultad que nosotros encontramos a la hora de amar no es porque sea difícil, es porque preferimos defender nuestros motivos por los que no amar. El amor, sin embargo, ama porque no conoce otra cosa. Nosotros en cambio sí conocemos otra cosa, el miedo. Alinearse con el amor implica en primer lugar ser honesto y, luego, reconocer el odio que uno siente por aquellos a quienes culpa de sus propios sentimientos.

La búsqueda de un mundo correcto y justo fuera del prisma de esta conciencia amorosa es infructuosa. Siempre encontrarás frente de ti a alguien que representará a tu opuesto, pensando y haciendo lo contrario que tú. Mientras no ames no conocerás tu unidad y ese «otro» estará allí para recordártelo.

Toda justificación para no amar es una invención humana que nos evoca más sufrimiento. Te invito a detenerte y a observar allí donde no estás dispuesto a amar. A qué persona o actividad social o ideología, o cualquier cosa que te venga a la mente, no estás abierto a amar. Una vez que lo hayas visto, verás todas tus ideas y opiniones personales que justifican tu falta de amor. Esas ideas no van a cambiar el mundo que ves… lo apoyan.



Extracto del libro:
¿Me acompañas?
Sergi Torres
Fotografía de Internet

ESTE MUNDO NO EXISTE PARA QUE TÚ LO CAMBIES, SINO PARA QUE APRENDAR A AMARLO


 

sábado, 25 de junio de 2022

ALEGORÍA DE LA CAVERNA



El mito de la caverna de Platón

El relato comienza contándonos que unos hombres y mujeres se hayan encadenados en las profundidades de una caverna desde su nacimiento, de frente a una pared. Sin poder mirar lo que tienen a su espalda, ya que están encadenados a un muro, que se halla detrás de ellos.

En resumidas cuentas, que permanecen sin poder moverse siempre mirando a una de las paredes de la caverna. Justo detrás de estos hombres, a cierta distancia y situada por encima de sus cabezas, hay una hoguera que ilumina la zona y entre ella y los encadenados hay una gran pasarela que comunica con las salidas de la caverna donde pasan hombres, mujeres y animales portando objetos, de manera que lo único que pueden ver nuestra gente encadenada es la sombra de la hoguera proyectada en la pared. Verían la silueta de animales, objetos, personas, etc. Que para ellos esta sería su verdad.

Continúa contándonos lo que ocurriría si uno de estos hombres y mujeres se liberase y se volviera hacia la luz de la hoguera, contemplando así una nueva realidad. Diferente a la anterior, una realidad más completa ya que esta causa su anterior percepción. Una vez que se asume esta nueva situación, contempla la caverna y observa que hay un foco de luz un poco más arriba, la salida. Se dirige entonces hacia fuera de la caverna apreciando una nueva realidad exterior (naturaleza, poblados, estrellas, etc. identificados con el mundo inteligible) y observa el sol, que reflejaría la idea de ‘el bien’. Que sería el verdadero fundamento de las anteriores realidades.

La alegoría concluye cuando nuestro personaje vuelve a entrar a la caverna para desencadenar y enseñar a las demás personas lo que había visto. Pero estas no le creen y llegan incluso a matarle, idea que da alusión a Sócrates, su maestro.
El mundo físico y el mundo de las ideas

En mi opinión, Platón quería reflejar al ser humano como esos hombres y mujeres encadenados al nacer. Atados y obligados a ver una realidad que los otros provocaban, una realidad ficticia a fin y al cabo. Estaríamos hablando de las sombras, del mundo de los sentidos. El ser humano pertenecería entonces al mundo sensible por lo que vive sin la ‘verdad’ (bien) aunque se puede acceder a ella mediante la educación. Sólo algunos hombres y mujeres consiguen liberarse de dichas cadenas y comienza a ver lo que hay a su alrededor, que sería la propia caverna con la hoguera, pero realmente llegarían a la idea de ‘bien’ o de ‘verdad’ sólo algunos al salir de la cueva y ver directamente al sol, aquí estaría reflejado el mundo inteligible o comprensible. Cuando estos intenten explicar sus ideas, como no cuadran en los esquemas de las otras personas que se habían quedado encadenadas, estas no le creen y siguen en su propio mundo de sombras.

En mi opinión se trata de una metáfora que trata de explicar la doble realidad que percibimos. Ambos mundos son reales, pero al fin y al cabo uno es producto de otro, cada uno tiene el poder de decidir como intentar percibirlo.

Por Daniel López Conde
@dani.l.conde
Tomado de:
www.upadpsicologiacoaching.com/

EL DOLOR NO ERA EL ENEMIGO


 

viernes, 24 de junio de 2022

EL DOLOR SANA


La gente que experimenta dolores terribles dice cosas como: «Parece que mi cuerpo se haya vuelto en mi contra». Pero cuando descubres quién eres realmente, ves que no es posible que tu cuerpo se vuelva contra ti. 

Hace unos años, me practicaron una operación en una parte muy sensible del cuerpo, y, pasé varias semanas en cama en medio de un dolor extremo. Aparecía una sensación aguda, punzante, que a menudo hacía que se me saltaran las lágrimas. Hoy en día, como ser humano inteligente, sé que no tiene sentido experimentar más dolor del necesario. Ese es otro de esos conceptos espirituales que hemos ido adoptando: la idea de que, cuanto más suframos, más cerca estaremos de la libertad. Pero sufrir no es el camino a la libertad futura; sufrir es una invitación a la libertad presente. Así que, naturalmente, pedí un sedante para mitigar el dolor. Me administraron morfina, y sin duda fue una ayuda. A pesar de todo, seguía habiendo dolor.

La gente suele preguntarme: «Dime, Jeff, si de verdad lo permitías todo, incluido el dolor, ¿por qué recurrir a un sedante?». La respuesta que normalmente doy es: «Todo está permitido aquí, incluidos los sedantes». También los sedantes forman parte de la vida. No me parece una postura inteligente experimentar más dolor del necesario. Y si eliges no recurrir a los medicamentos, también eso está bien.

Al final, ni los sedantes ni la ausencia de ellos conduce a la verdadera sanación, que es lo que de verdad anhelamos y sobre lo que trata este libro. Los sedantes quizá consigan aliviar el dolor físico, pero el verdadero dolor de la vida está en el sufrimiento, en la búsqueda, en la identificación, en el intento de controlar la experiencia presente. Y para eso no hay ninguna píldora mágica. No existe ninguna píldora que ponga fin al sufrimiento. Si la hubiera, los maestros espirituales, los gurús y los terapeutas se habrían quedado sin trabajo hace ya muchos años. No, este libro trata sobre una clase de sanación que ninguna sustancia o persona (ni la ausencia de ellas) puede procurarte; trata sobre el todo completo que eres. Las pastillas pueden acallar una sensación o un sentimiento. Las pastillas pueden alterar la química del cerebro. Las pastillas pueden «colocarte». Pero las pastillas no podrán jamás procurarte la integridad; nunca podrán ofrecerte la aceptación más profunda. Quizá puedan hacer que te sientas más a gusto, pero no despertarte de las imágenes que tienes de ti mismo.

¿Puede encontrarse la más profunda aceptación de la vida incluso en la experiencia del dolor más extremo? Postrado en cama todos aquellos años, con continuas descargas de dolor agudo que atravesaban una zona muy delicada de mi anatomía, lo que descubrí es que, en el nivel más profundo, todo estaba bien, incluido el dolor. Fue un descubrimiento impactante que incidió de lleno en la esencia del sufrimiento. El dolor no era el enemigo. El dolor era sencillamente la vida, que aparecía en forma de dolor..., e incluso más allá de este relato, era sencillamente una danza de sensaciones eternamente cambiante. El dolor no obstaculizaba la vida; era la vida, en el momento. El dolor no interfería en la vida; era una expresión plena y completa de la vida. El dolor estaba intensamente vivo; era el océano, que aparecía en forma de ola de dolor. Seguía siendo doloroso, no vamos a negar la realidad ni a fingir que no era así. Seguía doliendo, pero, en el nivel más profundo, estaba bien, no era un problema. Dolía, pero yo no era «el dolorido». Dolía, pero, inexplicablemente, no podía dolerme a mí, y tenía permiso para seguir estando todo el tiempo que quisiera; tenía en mí un hogar.

Fue verdaderamente impactante descubrir la vastedad, la inclusividad total y la naturaleza omnímoda de esta profunda aceptación. Todo estaba profundamente bien tal como era. Había una total aceptación del dolor..., y también una total aceptación de mí, del personaje Jeff, que no quería que hubiera ningún dolor. Creo que hay un gran malentendido entre los buscadores espirituales, y es la idea de que ellos, personalmente, han de estar de acuerdo con todo lo que sucede. Qué carga tan enorme creer que todo tiene que parecerte bien todo el tiempo..., tener que aparentar que todo te parece bien incluso cuando no es así! Como he dicho, la aceptación profunda no exige necesariamente que estés de acuerdo con que haya dolor. Que el dolor no te parezca bien es algo que la vida acoge totalmente. ¡Esta profunda aceptación te «saca» de escena! Es un «todo está bien» de naturaleza cósmica, que va más allá de que a mí me parezca bien o no.

El dolor está presente, y lo que también puede aparecer es un rechazo, una aversión hacia el dolor. ¡Fue tal alivio —y tal revelación— ser capaz de estar en cama y no tener que hacer valer ninguna imagen de mí mismo, ni siquiera una imagen de mí mismo de persona iluminada o despierta, o de alguien a quien el dolor no le importaba! Era totalmente libre de volver a responder al dolor de una manera auténtica, sincera, humana otra vez, después de años de evasivas espirituales^ y de fingir y negar la realidad. Era libre de decir: «No me gusta este dolor», de admitir mi aversión hacia el dolor; y, en un nivel más profundo, experimentar una aceptación total de la situación entera. Por debajo de todo, hay un saber que todo está bien tal como es, un saber cósmico que no puede morir.

No se trataba de que me dijera a mí mismo que el dolor me era indiferente cuando en realidad no era así. No se trataba de fingir que todo me parecía bien, ni de intentar que todo me pareciera bien..., intentar ser espiritual, intentar estar en calma, intentar ser algo diferente de lo que era. Se trataba de ser radicalmente sincero. Se trataba de percibir el dolor, de reconocerlo, de admitirlo y de descubrir que la vida lo aceptaba plenamente. Y admitir la existencia del dolor significó admitir el dolor. Así que había dolor, y a Jeff no es que le gustara, precisamente; a fin de cuentas, ¿a quién le gusta el dolor? ¿Quién lo elegiría, si tuviera elección?

Pero el dolor es un maestro incomparable, porque te enseña que, al final, en el momento, no tienes elección. No tienes control sobre nada. «Hágase tu voluntad, no la mía», como dijo Jesús. Y ahí está la liberación, justo ahí.

Fue acogido el dolor, y también el que intentaba inútilmente escapar de él. Fue acogido el dolor, y también el que quería estar libre de él. ¿Había entonces algún problema? En el dolor, en el malestar, me descubrí completo. En el dolor, en el malestar extremo, me curé, me curé totalmente; me curé más allá de lo que se pueda comprender, más allá de todo lo que pueda entender la mente. Me curé de la carga de ser «el que estaba sumido en el dolor». Me curé del relato de «mi dolor pasado y futuro». Me curé de la ilusión de que el dolor me estaba ocurriendo a mí. La sanación no significó que el dolor desapareciera de inmediato, pero misteriosamente pasó a ser algo secundario. Esta sanación eternamente presente era lo que de verdad había estado buscando.

«Y por su herida fuisteis sanados», dice la Biblia... Y por mis heridas, sané. Este fue el descubrimiento verdaderamente impactante: que la sanación —en otras palabras, la integridad, la completud, el hogar que de verdad buscamos— está en realidad justo aquí, en las heridas, en medio del dolor, justo en el fondo de cada experiencia de la que tratamos de escapar. Sanamos en medio de todo aquello de lo que huimos. No es que sanemos del dolor; sanamos, estamos ya sanados, en nuestro dolor.

Podríamos ir todavía más lejos y decir que de hecho el dolor nos sana. Visto como lo que es, el dolor redirige nuestra atención al aquí y ahora, y al espacio plenamente abierto que abarca toda experiencia que viene y va. Trae nuestra atención de vuelta al hecho de que nadie está sumido en el dolor, sino que simplemente hay dolor que aparece aquí, en el espacio que soy. Así que el dolor te sana de la idea de que eres una víctima del dolor. Te sana de la ilusión de que puedes controlar las cosas. Te trae de vuelta a este momento, a tu verdadero hogar. Dice: «Se me permite estar aquí, pienses lo que pienses. Mira, ya se me ha permitido entrar en lo que eres. Ya estoy presente. No has sido capaz de impedirme entrar. Pero no hay nada que temer. Estoy hecho solo de ti. No puedo destruir a quien de verdad eres».

Así es, de un modo que nunca comprenderemos, el dolor te sana del dolor. La sanación forma parte intrínseca de todo aquello de lo que intentamos escapar. La tristeza te sana de la tristeza. El miedo te sana del miedo. La ira te sana de la ira. En el fondo del miedo más intenso, no hay «nadie» que esté sumido en el miedo. No hay nadie que esté separado del miedo. Nadie que esté asustado. En el centro de la crucifixión, en el centro del dolor físico más atroz, hay sanación. Quizá, al final, todas las religiones y enseñanzas espirituales apunten a esta verdad.

La profunda aceptación de la que hablo revoluciona la actitud que tenemos frente al dolor, la relación que tenemos con él, los miedos de los que lo rodeamos. De repente el dolor, por muy doloroso que sea, ya no es un enemigo, es una señal que nos indica el camino de vuelta a quienes somos realmente en este momento, que destruye todas nuestras ideas falsas sobre quiénes somos. El dolor es en cierto modo compasivo., en el verdadero sentido de la palabra; destruye todas las ilusiones que albergamos sobre nosotros mismos. Nada que sea irreal puede sobrevivir a la fiereza de su amor.




Extracto del libro:
La más profunda aceptación
Jeff Foster
Fotografías tomadas de Internet

LAS PASTILLAS NO PODRÁN JAMÁS PROCURARTE LA INTEGRIDAD


 

jueves, 23 de junio de 2022

40.LOS SUPERHÉROES, MODELOS DE HOY.


Desde pequeñitos añadimos detalles a nuestro personaje, recursos y habilidades 
de la presentación, de la apariencia, del reclamo. Tomamos prestadas todas las formas. Imitamos sin darnos cuenta y a veces, nos sorprendemos en un gesto, una expresión verbal… que identificamos con alguien conocido o televisto entre los famosos, los admirados,… gentes que quisiéramos ser. Se imita tanto lo constructivo como lo destructivo, lo escandaloso, lo llamativo, lo que vende, lo que va con tu personalidad, con tus máscaras. Al look se le remoza con apariencias de cambios y novedades para estar más in. Teatro desesperado.

Los superhéroes de hoy nos lo ponen más difícil. Cada siglo son más cercanos pero más inalcanzables. Son los dioses de la modernidad. Sus poderes son tan mágicos que se ven. La animación pone alma donde no la hay. Es un milagro tecnológico que expresa nuestra impotencia para realizar los sueños a los que se nos invita diariamente. El consuelo está en que son nuestras creaciones, nuestros inventos, nuestros hijos… ¡Nosotros!

Los héroes de la antigüedad, los mitos, las leyendas de gnomos, ángeles, hadas y brujas y hasta de santos también se convertían en dioses cuyo culto se intenta resucitar pero quizás tenían algo de inimitable positivo. Explicaban lo malo que puede ser el mal y lo bueno que puede ser el bien.

Los dioses de hoy son tan pedagógicos, fantasías del entretenimiento y videojuegos, que parecen humanos. Es llamativo que sean tan creíbles, como inverosímiles. Dicen que la gente de los Estados Unidos juegan con estas producciones más que ven las películas. ¡Y los americanos son los héroes de Occidente!

La historieta continúa casi como antes. La realidad es la gran desconocida.



Bibliografía:
La luciérnaga ciega: Soko Daido Ubalde
Fotografía tomada de internet

DESHACERTE DE LAS FALSAS IDEAS, ILUSIONES Y FANTASÍAS


 

miércoles, 22 de junio de 2022

NO ESPERES PERAS DEL OLMO


EPÍLOGO

Cómo amar sin renunciar a lo que somos: Una guía reflexiva.

No esperes peras del olmo.

A veces, el amor o la esperanza nos ciegan. Como un corolario del punto anterior, es importante partir de lo que en verdad somos y tenemos. He visto mujeres y hombres sufrir de la manera más angustiosa a la espera de un cambio de su pareja que nunca llega. No esperar peras del olmo, como dicen, significa no hacerse falsas ilusiones y ser realista. 

Si tu pareja te ha sido infiel varias veces, ¿por qué deberías esperar fidelidad? ¿Perdonar? Sí, claro, pero eso nada tiene que ver con la reincidencia. Puedo perdonar y dejar de amar, o puedo perdonar y alejarme por pura previsión y salud mental. Si a lo largo de la relación afectiva, la persona que amas ha sido indiferente, introvertida o poco cariñosa, ¿todavía esperas que se levante una mañana cualquiera y te llene de besos y abrazos? No digo que la gente no pueda cambiar, pero debes estar segura o seguro de que tal cambio sea posible y que valga la pena esperarlo. Una de mis pacientes me decía con orgullo que había encontrado la forma de salvar su relación: "Cada vez que me siento descuidada por él, lo amenazo con que lo voy a dejar y el hombre reacciona de inmediato". Gustos son gustos, pero un amor amenazado no es un amor confiable.



Extracto del libro:
Los límites del amor
Walter Riso
Fotografías tomadas de Internet

NO EXISTE NINGUNA PÍLDORA QUE PONGA FIN AL SUFRIMIENTO


 

martes, 21 de junio de 2022

UN CABELLO BLANCO EN LA CABEZA DEL REY


En un pasado muy lejano, la vida de la gente duraba muchísimos 
más años que en la actualidad. Disfrutaban de una vida de miles de años. En ese tiempo, el gran Ser Iluminado (el Buda, en una vida anterior) nació como hijo primogénito de un Rey y lo llamaron Makadeva. Su infancia se extendía por 84,000 años.

Como adulto llegó a ser rey y en el tiempo de esta historia, su reino ya había durado 80,000 años.

Un día, Makadeva dijo al barbero real: "Si encuentras un cabello blanco en mi cabeza, debes informarme enseguida."

Naturalmente, el barbero lo prometió y siempre se fijó cuidadosamente.

Cuando pasaron otros 4,000 años, un día el rey fue a recortarse como de costumbre donde su barbero. Pero, ese día, el barbero descubrió un pequeño cabello blanco en la cabeza del rey.

Entonces dijo: "Su Majestad, debo informarle que acabo de encontrar un cabello blanco en su cabeza." El rey contestó: "Si este es el caso, sácalo y pónmelo en la mano." El barbero, con la ayuda de su pinza dorada sacó el cabello blanco y lo colocó en la mano del rey.

En ese tiempo, al rey todavía le restaban por lo menos otros 84,000 años para vivir su vejez. Mirando ahora este cabello blanco en su mano, se asustó mucho pensando en la muerte.

Inevitablemente debía morir muy pronto y se sentía como alguien atrapado en una casa en llamas. Tenía mucho temor y el sudor frío le corría por la espalda. Entonces, el Rey Makadeva pensó: "He desperdiciado toda esta larga vida en cosas fútiles y ahora la muerte se está acercando. No he hecho ningún intento para acabar con la codicia, la envidia, el odio y la ignorancia, ni me he interesado en aprender la verdad detrás de las apariencias para adquirir sabiduría."

Ponderando su situación, su cuerpo se sentía como en medio de llamas y el sudor corría desde la cabeza hasta los pies.

Entonces, con gran determinación, el rey decidió renunciar a su reino y ordenarse como monje para practicar la meditación.

Con este pensamiento en mente, recompensó al barbero con una gran suma de dinero que le permitía vivir cómodamente durante el resto de su vida.

Luego, el rey llamó a su hijo mayor y dijo: "Mi hijo, estoy llegando a la vejez; ya encontré un cabello blanco. Disfruté los placeres mundanos, las riquezas y el poder ampliamente.

Cuando muera quiero renacer en un reino celestial para estar entre los dioses.

Por eso he tomado la decisión de renunciar y ordenarme como monje.

Ahora te toca ti la responsabilidad de gobernar el país. En adelante viviré la vida de un monje en el bosque."

Cuando los ministros y el resto de la corte se enteraron de esta decisión, enseguida se presentaron delante del rey y preguntaron: "Majestad, ¿qué le está pasando, por qué quiere de pronto renunciar y ordenarse como monje?" El rey, con su cabello blanco en la mano, contestó:

"Estimados ministros y ayudantes, mi di cuenta que este cabello blanco me enseñó que las tres etapas de la vida - juventud, adultez y vejez - llegan a su final.

Este cabello, mensajero de la muerte, se encontró en mi cabeza. Cabellos como estos son como ángeles enviados por el dios de la muerte. Por lo tanto, llegó el tiempo para renunciar y ordenarme como monje."

Todo el pueblo lloró cuando el Rey Makadeva abandonó de su reino y salió al bosque para aceptar la vida de un monje.

En el bosque él practicó los llamados "Cuatro Estados Celestiales de la Mente", que incluyen la benevolencia amorosa con todos los seres, la compasión hacia todos los que sufren, la alegría por el bienestar de otros y la ecuanimidad en todas las situaciones y dificultades, manteniendo la mente en equilibrio y calma.

Después de 84,000 años de grandes esfuerzos en la meditación, practicando estos estados mentales sublimes y llevando la vida de un monje, el Bodhisattva o gran Ser Iluminado, murió.

Renació en un elevado reino celestial donde vivió feliz durante un millón de años.

DEBEMOS APRENDER: AUN UNA VIDA LARGA ES DEMASIADA CORTA CUANDO ES DESPERDICIADA.



Extracto del libro:
Recopilaciones "Cuentos y Fábulas del Buda"
Sri Deva Fénix
Fotografía de internet

NO ENCAJAR AL OTRO DE ACUERDO A LA IMAGEN DE UNO


 

ERES TÚ


 

LO QUE LA AUTOESTIMA NO ES


La autoestima no es la confianza que necesitamos para salir a la calle y llevar la vida que 
queremos, sino la confianza que sentimos cada vez que salimos a la calle y tenemos la valentía de llevar la vida que queremos, cueste lo que cueste. 

La autoestima no es lo que necesitamos para afrontar retos, sino la consecuencia de afrontarlos. 

La autoestima no se hereda, se construye día a día, con esfuerzo, lejos del sofá de casa.

Sergi Rufi



Extracto del libro:
365 semillas de conciencia para una vida plena
Fotografías tomadas de Internet

sábado, 18 de junio de 2022

RENUNCIAR AL «YO»


El discípulo: Vengo a ofrecerte mis servicios.

El maestro: Si renuncias a tu «yo», el servicio brotará automáticamente.

Puedes entregar todos tus bienes para ayudar a los pobres, y entregar tu cuerpo a la hoguera, y no tener amor en absoluto.

Guarda tus bienes y renuncia a tu «yo». No quemes tu cuerpo; quema tu «ego». Y el amor brotará automáticamente.



Del libro:
Anthony de Mello
El Canto del Pájaro
Fotografía tomada del internet

ERES EL ESPACIO PLENAMENTE ABIERTO EN EL QUE EL DOLOR APARECE