domingo, 16 de agosto de 2015
sábado, 15 de agosto de 2015
viernes, 14 de agosto de 2015
¿EL CUERPO ENCAPSULA EMOCIONES?
El ser humano vive inmerso en sus emociones: anticipa problemas, amenazas… y así libera moléculas que alteran las membranas celulares, lo que afecta a huesos, cartílagos, vísceras…: ¡tus órganos lloran las lágrimas que tus ojos se niegan a derramar!
¿Cada órgano tiene su emoción?
La vesícula biliar: amargura, rabia contenida…, que derivará en malas digestiones.
¿Y el corazón?
Un dolor entre pecho y espalda habla de un miedo: bloquea las vértebras que inervan el pericardio, envoltorio del corazón.
¿Y cómo actúa el osteópata?
Con sus manos y arte desbloquea contracciones, moviliza órganos, armoniza el sistema nervioso, reequilibra huesos…
¿Y el hígado, el riñón…?
Filtros: conviene dejarlos reposar y limpiarlos con regularidad, para no intoxicarnos. Por ejemplo, dejar de beber a últimas horas de la tarde… Y la osteopatía visceral puede movilizar esos órganos, beneficiándolos.
¿Movilizarlos?
Sí, cada órgano tiene su movimiento natural propio y podemos promoverlo. Motus vita est: ¡movimiento es vida! Es mi lema.
Un ejemplo.
Movilizar correctamente el intestino puede solventar lumbalgias…
¿Algún consejo desde ese saber?
¡Alcaliniza tu organismo! Los tumores sólo prosperan en un medio ácido, y nuestros malos hábitos nos acidifican e inflaman…
¿Y cómo hago para alcalinizarme?
Cada mañana toma un vaso de agua con zumo de limón. Y consume brócoli. Y reduce carnes, arroz blanco, harinas y azúcares refinados… Y nada de bebidas edulcoradas.
Hábleme de algún paciente suyo.
Una señora se quejaba de que le dolía todo el cuerpo. Es decir, ¡le dolía el alma! La osteopatía es útil: tocar, mover… genera neurotransmisores, endorfinas que llevan a las células un mensaje de bienestar.
¿Abrazarse cura?
Un abrazo largo es curativo: ¡un abrazo de al menos seis segundos propicia esas endorfinas! Siempre digo: “Abraza seis segundos a tus padres y serás más inteligente”.
Curioso.
Está estudiado que la entrega al prójimo es el mayor placer, la mayor fuente de endorfinas. ¡Ama a los otros como a ti mismo!
Fuente: Extracto de una entrevista con David Ponce, doctor en Osteopatía en La Vanguardia
Post tomado de la página Plano Sin Fin
http://planosinfin.com
jueves, 13 de agosto de 2015
¿CÓMO ENCUENTRO A DIOS EN MI INTERIOR?
La búsqueda de Dios en nuestro interior, único lugar donde podemos encontrarlo, necesita de una limpieza general y radical. Simplemente porque Dios es la esencia del universo y no entiende de culturas, circunstancias, ni sobre todo de Egos. Es otra cosa. Y además, por su cualidad de infinito es otra cosa diferente a la que puedas imaginar. Y esto es un proceso inacabable: Siempre que imagines que Dios es algo, te alejas. Recuerda a Lao-Tsé.
Por tanto, para hacer limpieza y poder encontrar la esencia del universo en ti, lo único importante por lo que vale la pena vivir, y vigilar con atención qué personajes se agitan en tu interior, tus peores enemigos, hay que:
– Olvidar todo lo que tu cultura ha intentado inculcarte: Todo.
– No te creas nada si no lo has comprobado por ti mismo. Nada
– Ríete de ti mismo, ya que no eres tú.
¿Podrás hacerlo?
Juan Trigo
Post tomado de la página Plano Sin Fin
http://planosinfin.com/
miércoles, 12 de agosto de 2015
martes, 11 de agosto de 2015
¿ME BAJO O TE SUBES?
Cada cosa en su tiempo. Argumentos para poner la edad en su sitio.
2. ¿ME BAJO O TE SUBES?
Cuando existe una diferencia de edad importante entre los enamorados, la aproximación debe llevarse a cabo por ambas partes: acercarnos psicológica y afectivamente al otro, sin que afecte nuestra esencia. El acople no sólo debe ser horizontal, sino también vertical para encontrarse a mitad de camino: tus gustos, mis gustos, y nuestros gustos; explorar y adentrarse en la visión del mundo de la pareja, sin dejar de ser uno. Si alguien se queda quieto y el otro empieza a girar a su alrededor, algo anda mal. La adaptación debe ser mutua.
Recuerdo una paciente que se había casado con un hombre muy mayor porque lo amaba sinceramente. Cuando la vi después de casi dos años de casada, quedé impresionado.
Su mirada era triste y su figura había cambiado, estaba más encorvada y literalmente había envejecido unos diez años. Se vestía como una señora mayor, no utilizaba casi maquillaje y su pelo dejaba traslucir algunas canas prematuras. La mujer vital y alegre que había conocido antes había sufrido una transformación dramática. Le pregunté si era consciente de su cambio y me respondió lo siguiente: «Por eso he venido a la consulta. No llevo bien mi relación. A los pocos meses de casada comencé a pensar que si yo no maduraba, él se sentiría viejo a mi lado... No sé qué pasó, pero se ha vuelto una obsesión». Envejecer por amor: una forma de sacrificio que no aparece en la literatura sobre el tema. Envejecer por fuera y por dentro, acortar caminos por el sendero equivocado. Ella había acelerado el paso por la escalera de los años y él no había bajado un solo peldaño. Luego agregó: «Hace poco me reuní con unas amiga que hacía tiempo que no veía y ¡me parecieron tan jóvenes...!». Después de unos meses de terapia, de común acuerdo con su marido, decidieron encontrarse a mitad del camino.
La bella canción El extranjero, de Georges Moustaki, insinúa la idea de bajar algunos escalones e incluso propone detener el tiempo si fuera necesario:
Es con mi facha de extranjero,
judío errante y pastor griego
con mis cabellos al azar,
que vengo a ti, mi dulce amiga,
gran manantial en mi fatiga
tus veinte años a buscar.
Y yo seré, si lo deseas,
príncipe azul con tus ideas.
Igual que tú puedo soñar
y detener cada momento,
parar el sol, parar el viento,
vivir aquí la eternidad.
Así contigo he de lograr
vivir aquí la eternidad.
igual que tú yo sé soñar.
Extracto del libro:
Manual Para No Morir de Amor
Walter Riso
Fotografía de internet
lunes, 10 de agosto de 2015
COMPASIÓN Y RESPETO
La disciplina es importante. Cuando nos sentamos a meditar, se nos anima a practicar la técnica y a seguir fielmente las instrucciones. Pero una vez dentro del marco de la disciplina, ¿por qué tenemos que mostrarnos hoscos? ¿Meditamos porque «debemos» hacerlo? ¿Meditamos para ser «buenos» budistas, para agradar a nuestro profesor o para evitar ir al infierno? Nuestra forma de ver lo que surge durante la meditación es un entrenamiento para ayudarnos a ver todo lo que surge en nuestras vidas. Por eso, el reto es despertar la compasión junto con la visión lúcida; aligerarnos y animarnos, en lugar de sentirnos más culpables y desgraciados. De otro modo, lo que acaba ocurriendo es que reducimos a los demás y también a nosotros mismos: nada da nunca la talla, nada es lo suficientemente bueno. Sin bondad, humor y buen corazón, la honestidad puede ser más bien sombría. Desde el principio mismo hasta el final, dirigirnos a nuestro propio corazón para descubrir la verdad no es sólo cuestión de honestidad, sino también de compasión y respeto por lo que vemos.
Aprender a ser buenos con nosotros mismos, aprender a respetarnos, es algo muy importante. Y la razón por la que es importante es que, básicamente, cuando miramos dentro de nuestro corazón y empezamos a descubrir lo confuso y lo brillante, lo amargo y lo dulce, no sólo estamos descubriéndonos a nosotros mismos, sino que también estamos descubriendo el universo. Cuando descubrimos el Buda que somos, nos damos cuenta de que todas las personas y todas las cosas son Buda. Descubrimos que todas las personas y cosas están despiertas. Todas las personas son igualmente preciosas, plenas y buenas, y también todo lo demás.
Extracto del libro:
Cuando Todo Se Derrumba
Pema Chödron
Fotografía de Internet
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