Cómo amar sin renunciar a lo que somos: Una guía reflexiva.
No te esfuerces en explicar lo obvio.
Una mujer se pasaba gran parte de su tiempo explicándole al marido por qué era importante que no la insultara y no maltratara a los hijos, como si de tanto insistir, remachar y remachar, se fuera a generar en él una especie de iluminación tardía. Sus explicaciones pecaban de una ingenuidad asombrosa: "Mira, mi amor, cuando me dices idiota, loca o puta, estás produciendo una sensación humana llamada ofensa, la cual causa dolor... y es muy, pero muy incómoda. Lo mismo cuando golpeas al niño, a él le duele...". ¿Será que al hombre le faltaba información y por eso agredía a su mujer e hijos?
Si tu pareja te maltrata o te impide ser tú, sólo hay que actuar, no tienes nada que explicarle o enseñarle. No quiero decir con esto que debamos reducir la comunicación a cero y nunca argumentar. Lo que digo es que hay situaciones en las que las palabras sobran y el solo hecho de querer deliberar nos hace indignos.
Extracto del libro:
Los límites del amor
Walter Riso
Fotografías tomadas de Internet