lunes, 22 de junio de 2015

EL MISTERIO DE LA ATRACCIÓN ROMÁNTICA


La idea del amor romántico surgió de un eco filosófico tanto platónico como aristotélico literariamente derivado del poeta romano Ovidio y sus Ars Amatoria. Nótese que en la antigua Grecia la mujer estaba destinada a las tareas del hogar y al servicio del hombre, y por lo tanto no existía el respeto o sentimiento de consideración para con ella (recordemos que la Atenas de entonces no carecía en este sentido de sus propias contradicciones. Por un lado se ufanaba de la ateniense igualdad de derechos para todos los ciudadanos de la poli y por otro determinaban autoritariamente que los esclavos, los extranjeros y las mujeres no tenían ese privilegio simplemente porque no eran ciudadanos). El griego practicaba entonces el amor de si o el amor a la idea. Amaba la belleza de hombres y mujeres, pero no a esos hombres y a esas mujeres.

El amor medieval, en cambio, era motivado por un respeto profundo hacia la dama, por ejemplo, pero no debía ser consumado. Era etéreo y trascendental y activamente alimentado por actos de caballerosidad y galantería, en absoluto contraste con la tradicional persecución acosadora de los apasionados amantes enamorados.

Mas contemporáneamente asistimos a posturas encontradas con lo que los sentidos nos dicen sobre nuestro interior. El determinismo físico cree que el mundo se puede medir y determinar y por ende cada acontecimiento es la consecuencia de los componentes biológicos de la química del cuerpo humano. Por este mismo camino, los genetistas invocan la teoría de los genes que forman los criterios determinantes en lo sexual o en el tipo de elección romántica. Algunos neurobilogistas reducen todos los exámenes del amor a la motivación fisicoquímica del impulso sexual.

Muchos conductistas dicen que el amor no es otra cosa que una respuesta emocional frente a otro por quien se siente físicamente atraído, y que por ello la acción de amar abarca gran parte del comportamiento, inclusive cuidar, escuchar, ocuparse de alguien, preferir a otros.

El expresionista considera el amor como la manifestación de un estado interno hacia el amado que, no importa cómo se manifieste (palabras, poesías, regalos, presencia, cuidados), tendrá como finalidad el alivio catártico del enamorado. El placer de poner en acción mi sentimiento mas allá del otro.

Extracto del libro:
El Camino del Encuentro
Jorge Bucay
Fotografía  tomada de internet

INCINERA TUS MIEDOS


domingo, 21 de junio de 2015

LA CARTA DEL VIEJO


Amada hija: El día que este viejo ya no sea el mismo, ten paciencia y compréndeme.

Cuando derrame comida sobre mi camisa y cuando olvide cómo atarme mis zapatos, tenme paciencia: recuerda las horas que pasé enseñándote a hacer las mismas cosas.

Si cuando conversas conmigo repito y repito las mismas palabras y sabes de sobra cómo terminan... no me interrumpas y escúchame. Cuando eras pequeña para que te durmieras, tuve que contarte miles de veces el mismo cuento hasta que cerrabas los ojitos.

Cuando estemos reunidos y sin querer haga mis necesidades, no te avergüences y comprende que no tengo la culpa de ello, pues ya no puedo controlarlas. Piensa cuántas veces cuando niña te ayudé y estuve pacientemente a tu lado esperando a que terminaras lo que estabas haciendo.

No me reproches porque no quiera bañarme; no me regañes por ello. Recuerda los momentos que te perseguí y los mil pretextos que te inventaba para hacerte más agradable tu aseo.

Cuando me veas inútil e ignorante frente a todas las cosas tecnológicas que ya no podré entender, te suplico que me des todo el tiempo que sea necesario para no lastimarme con tu sonrisa burlona. Acuérdate que fui yo quien te enseñó tantas cosas. Comer, vestirte y cómo enfrentar la vida tan bien como lo haces, son producto de mi esfuerzo y perseverancia.

Cuando en algún momento, mientras conversamos, me llegue a olvidar de qué estamos hablando, dame todo el tiempo que sea necesario hasta que yo recuerde, y si no puedo hacerlo... no te impacientes; tal vez no era importante lo que hablaba y lo único que quería era estar contigo y que me escucharas en ese momento.

Si alguna vez ya no quiero comer, no me insistas. Sé cuánto puedo y cuándo no debo. También comprende que, con el tiempo, he perdido los dientes y el gusto para sentir.

Cuando mis piernas fallen por estar cansadas para andar... dame tu mano tierna para apoyarme como lo hice yo cuando comenzaste a caminar con tus débiles piernitas.

Por último, cuando algún día me oigas decir que ya no quiero vivir y solo quiero morir... no te enfades. Algún día entenderás que esto no tiene que ver con tu cariño o cuánto te ame. Trata de comprender que ya no vivo sino que sobrevivo, y eso no es vivir.

Siempre quise lo mejor para ti y he preparado los caminos que has debido recorrer.

Piensa entonces que con este paso que me adelanto a dar, estaré construyendo para ti otra ruta en otro tiempo... pero siempre contigo.

No te sientas triste, enojada o impotente por verme así. Dame tu corazón, compréndeme y apóyame como lo hice cuando empezaste a vivir.

De la misma manera como te he acompañado en tu sendero, te ruego me acompañes a terminar el mío.

Dame amor y paciencia, que te devolveré gratitud y sonrisas con el inmenso amor que tengo por ti. Te quiere, Tu viejo.


Extracto del libro:
La culpa es de la vaca 2a parte
Lopera y Bernal

MOMENTOS PROPICIOS


Cuando te sientes feliz, cariñoso, como si flotaras... esos son los momentos propicios en que la puerta se encuentra muy cerca. Una simple llamada será suficiente. 

Casi siempre que las personas se sienten desdichadas, ansiosas, tensas, nerviosas, prueban la meditación... pero entonces cuesta entrar. 

Cuando te sientas dolido, enfadado, triste, entonces piensas en la meditación, pero eso es como ir contra la corriente y será muy difícil. Cuando te sientes feliz, cariñoso, como si flotaras... esos son los momentos propicios en que la puerta se encuentra muy cerca. Una simple llamada será suficiente. 

De pronto una mañana te sientes bien, sin ningún motivo en particular. Algo debió haber sucedido en lo más profundo del inconsciente. Algo debió suceder entre tú y el cosmos, una armonía; tal vez por la noche, en pleno sueño. Por la mañana tes sientes bien; no pierdas tiempo. Unos simples minutos de meditación representarán más que días enteros de meditación cuando te sientes desdichado. 

O de pronto, por la noche, tumbados en la cama, te sientes como en casa... en un entorno acogedor y en el calor de la cama. Siéntate solo cinco minutos; no desperdicies ese momento. Hay una cierta armonía... úsala, se como un surfista sobre una ola que te llevará lejos, más de lo que podrías ir solo. Así que aprende a utilizar esos momentos de felicidad.

Extracto del libro:
DÍA A DÍA
Osho
Día 289
Fotografía tomada de internet

PRETEXTOS PARA DISFRUTAR


sábado, 20 de junio de 2015

ESPERANDO LA VIDA


LA PRESENCIA-CONSCIENTE ("awareness") Y LA CONSCIENCIA


Interlocutor: ¿Qué hace usted cuando está dormido?

Maharaj: Estoy consciente (aware) del hecho de estar soñando.

Int: ¿No es el sueño profundo un estado de inconsciencia?

Mah: Sí, yo soy consciente del hecho de estar inconsciente.

Int: ¿Y cuando está despierto, o soñando?

Mah: Soy consciente del hecho de estar despierto, o soñando.

Int: No le entiendo a usted. ¿Qué quiere decir usted exactamente? Permítame aclarar mis términos: por estar dormido quiero decir inconsciente, por estar despierto quiero decir consciente, por soñar quiero decir consciente de la mente de uno mismo, pero no de lo que me rodea.

Mah: Bien, es poco más o menos lo mismo para mí. Sin embargo, parece haber una diferencia.

En cada estado usted olvida los otros dos, mientras que para mí no hay más que un sólo estado de ser, que incluye y transciende los tres estados mentales de vigilia, soñar y dormir.

Int: ¿Ve usted en el mundo una dirección y un propósito?

Mah: El mundo no es más que un reflejo de mi imaginación. Todo lo que quiero ver, puedo verlo.

¿Pero por qué debería yo inventar modelos de creación, evolución y destrucción? Yo no los necesito.

El mundo está en mí, el mundo es mí o yo mismo. No tengo miedo de él y no tengo ningún deseo de encerrarlo en una imagen mental.

Int: Volviendo al sueño. ¿Sueña usted?

Mah: Por supuesto.

Int: ¿Qué son sus sueños?

Mah: Ecos del estado de vigilia.

Int: ¿Y su sueño profundo?

Mah: La consciencia cerebral está suspendida.

Int: ¿Es usted entonces inconsciente?

Mah: Inconsciente de mi entorno — sí.

Int: ¿No totalmente inconsciente?

Mah: Permanezco testigo/presencial del hecho de que estoy inconsciente.

Int: Usted usa las palabras «presencia-consciente -“aware”» y «consciente-“conscious”» ¿No son lo mismo?

Mah: La presencia-consciente (“awareness”) es primordial; es el estado original, sin comienzo, sin fin, incausado, sin soporte, sin partes, sin cambio. La consciencia es por contacto, un reflejo sobre una superficie, un estado de dualidad. No puede haber ninguna consciencia sin presencia-consciente, pero puede haber presencia-consciente sin consciencia, como en el sueño profundo. La presenciaconsciente es absoluta, la consciencia es relativa a su contenido; la consciencia es siempre consciencia de algo. La consciencia es parcial y cambiante, la presencia-consciente es total, sin cambio, calma y silente. Y es la matriz común de todas las experiencias.

Int: ¿Cómo va uno más allá de la consciencia a la presencia-consciente?

Mah: Puesto que es la presencia-consciente lo que hace posible la consciencia, hay presenciaconsciente en todo estado de consciencia. Por lo tanto, la consciencia misma de ser consciente es ya un movimiento en la presencia-consciente. El interés en su corriente de consciencia le lleva a usted a la presencia-consciente. No es un estado nuevo. Es reconocido inmediatamente como la existencia original, básica, la cual es la vida misma, y también amor y gozo.

Int: Puesto que la realidad está siempre con nosotros, ¿en qué consiste la realización de símismo?

Mah: La realización es únicamente, lo opuesto de la ignorancia. Tomar el mundo como real y el sí-mismo de uno como irreal es ignorancia, la causa del sufrimiento. Conocer el sí-mismo como la única realidad y todo lo demás como temporal y transitorio es liberación, paz y gozo. Todo esto es muy simple. En lugar de ver las cosas como las imagina, aprenda a verlas como son. Cuando usted pueda ver todo como ello es, usted también se verá a usted-mismo como usted es. Es como limpiar un espejo. El mismo espejo que le muestra a usted el mundo como es, también le mostrará a usted su propio rostro. El pensamiento «yo soy» es el paño de pulir. Úselo.

Extracto del libro:
Yo Soy Eso
Sri Nisargadatta Maharaj
Fotografía de Internet

viernes, 19 de junio de 2015

LA CULPA ES DE LA VACA*


Este texto, cuyo resumen fue publicado originalmente por el profesor Fernando Cepeda en su columna habitual de El Tiempo, es una excelente demostración de una conducta muy nuestra relacionada con la ramificación de la culpa.

Se estaba promoviendo la exportación de artículos colombianos de cuero a Estados Unidos, y un investigador de la firma Monitor decidió entrevistar a los representantes de dos mil almacenes en Colombia. La conclusión de la encuesta fue determinante: los precios de tales productos son altos, y la calidad muy baja.

El investigador se dirigió entonces a los fabricantes para preguntarles sobre esta conclusión. Recibió esta respuesta: no es culpa nuestra; las curtiembres tienen una tarifa arancelaria de protección de quince por ciento para impedir la entrada de cueros argentinos.

A continuación, le preguntó a los propietarios de las curtiembres, y ellos contestaron: no es culpa nuestra; el problema radica en los mataderos, porque sacan cueros de mala calidad. Como la venta de carne les reporta mayores ganancias con menor esfuerzo, los cueros les importan muy poco.

Entonces el investigador, armado de toda su paciencia, se fue a un matadero. Allí le dijeron: no es culpa nuestra; el problema es que los ganaderos gastan muy poco en venenos contra las garrapatas y además marcan por todas partes a las reses para evitar que se las roben, prácticas que destruyen los cueros.

Finalmente, el investigador decidió visitar a los ganaderos. Ellos también dijeron: no es culpa nuestra; esas estúpidas vacas se restriegan contra los alambres de púas para aliviarse de las picaduras.

La conclusión del consultor extranjero fue muy simple: los productores colombianos de carteras de cuero no pueden competir en el mercado de Estados Unidos ¡porque sus vacas son estúpidas!

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* Michael Fairbanks, “Cultural Matters: How Values Shape Human Progress”, en Lawrence E. Harrison y Samuel P. Huntington (eds.), Changing the Mind of a Nation. Elements in a Process for Creating Prosperity. Nueva York, Basic Books, 2000, pp. 268-281. Contribución personal de Fernando Cepeda Ulloa.

Extracto del libro:
La culpa es de la vaca 1a parte
Lopera y Bernal
Fotografía de Internet

CANTIDAD POR CALIDAD


AMOR Y OLVIDO