viernes, 4 de abril de 2014

UN BUEN JARDINERO


Cuando entiendes el sufrimiento de otra persona, puedes transformar tu deseo de castigarla, y entonces sólo deseas ayudarla. En ese momento sabes que tu práctica ha tenido éxito. Eres un buen jardinero.

Dentro de cada uno de nosotros hay un jardín, y cada practicante debe volver a él y cuidarlo. Quizá en el pasado no te hayas ocupado de él. Debes saber exactamente qué es lo que ocurre en tu propio jardín e intentar ponerlo en orden. Recupera su belleza y armonía. Si está bien cuidado, mucha gente disfrutará de él.

Extracto del libro:
LA IRA (El dominio del fuego interior)
Thich Nhat Hanh

jueves, 3 de abril de 2014

LAS MUJERES NO FUERON HECHAS PARA LOS HOMBRES


¿CÓMO DETENER EL CICLO DE LA IRA?


Había un chico de doce años que venía a Plum Village cada verano para practicar con otros jóvenes.

Tenía un problema con su padre, porque cada vez que cometía un error o se caía y se lastimaba, su padre en vez de ayudarle, le gritaba y le insultaba diciendo: « ¡Qué estúpido eres! ¿Cómo puedes hacerte algo así?». Le gritaba sólo porque se había caído y se había hecho daño. Así que para él su progenitor no era una persona afectuosa ni un buen padre. Se prometió que al crecer, casarse y tener hijos, nunca los trataría de ese modo. Si mientras estaba jugando su hijo se caía y se lastimaba sangrando un poco, en vez de gritarle le abrazaría e intentaría ayudarle. 

El segundo año que estuvo en Plum Village vino con su hermana pequeña. Mientras su hermanita jugaba con otras niñas en la hamaca, de pronto se cayó al suelo. Se golpeó la cabeza con una roca y su cara empezó a cubrirse con hilillos de sangre. De repente aquel chico sintió que la energía de la ira estaba surgiendo en él. Estuvo a punto de gritar a su hermana: 

« ¡Qué estúpida eres! ¿Cómo puedes hacerte algo así?». 

Estuvo a punto de hacer lo mismo que su padre había hecho con él.

Pero como había practicado en Plum Village durante dos veranos, pudo contenerse. En lugar de gritarle, se puso a practicar el caminar y el respirar de manera consciente mientras los demás ayudaban a su hermana. En sólo cinco minutos experimentó un momento de iluminación. Vio que su reacción, su ira, era una especie de energía habitual que su padre le había transmitido. Se había vuelto exactamente como su padre, era la continuación de él. 

No quería tratar a su hermana del mismo modo, pero la energía que le había transmitido su padre era tan fuerte que estuvo a punto de actuar igual que éste se había comportado con él. 

Para un chico de sólo doce años, es un buen despertar. 

Siguió haciendo la práctica de caminar y de pronto sintió un intenso deseo de practicar para transformar esa energía habitual, para no transmitirla a sus hijos. Sabía que sólo la práctica de ser consciente le ayudaría a detener ese ciclo de sufrimiento. 

El chico vio además que su padre era también víctima de la transmisión de la ira. Probablemente no quería tratarle de aquel modo, pero lo había hecho porque la energía habitual que había en él era demasiado fuerte. En el momento que tuvo esa percepción, que su padre también era víctima de la transmisión, toda la ira que sentía hacia él desapareció. Algunos minutos más tarde tuvo de repente el deseo de volver a casa e invitar a su padre a practicar con él. Para ser sólo un chico de doce años, tuvo una comprensión muy profunda. 

Extracto del libro:
LA IRA (El dominio del fuego interior) 
Thich Nhat Hanh

miércoles, 2 de abril de 2014

LA FELICIDAD NO ESTA AL LADO DE QUIEN TE ACOMPAÑA


UNA LISTA DE ELOGIOS


Cierto día una maestra de una escuela mixta pidió a sus alumnos que pusieran los nombres de todos sus compañeros de clase en una hoja de papel, dejando un espacio entre nombre y nombre. Después les pidió que pensaran en la cosa más linda que pudieran decir de cada uno de sus compañeros y que lo escribieran debajo de cada nombre.
 

Durante el fin de semana la maestra escribió el nombre de cada uno de sus alumnos en hojas separadas y reprodujo en ella, en forma anónima, todas las cosas lindas que cada uno de sus compañeros había escrito acerca de él. El lunes ella entregó a cada uno su lista y casi inmediatamente toda la clase estaba sonriendo. “Yo nunca supe que podía significar algo para alguien”, y “Yo no sabía que mis compañeros me querían tanto”, eran los comentarios. Pero nadie volvió a mencionar aquellos papeles en clase. 

Años más tarde, uno de tales estudiantes fue muerto en una guerra y la maestra asistió a su funeral. Ella fue la última en acercarse al ataúd y, mientras estaba allí, uno de los soldados que actuaba como guardia de honor se acercó a ella y le preguntó: 

—¿Era usted la profesora de matemáticas de Marcos? Ella balbuceó: 
—Sí. Entonces él dijo: —Marcos hablaba mucho acerca de usted. 

Después del funeral, la mayoría de los ex compañeros de Marcos fueron juntos a una merienda. Allí estaban también los padres de Marcos, obviamente deseando hablar con su profesora. 

—Queríamos mostrarle algo —dijo el padre, sacando del bolsillo una billetera—. Lo encontraron en la ropa de Marcos cuando fue muerto, pensamos que tal vez usted lo reconocería. Y abriendo la billetera, sacó cuidadosamente dos pedazos de papel gastados que se habían arreglado con cinta, pues se veía que habían sido abiertos y cerrados muchas veces. 

La maestra se dio cuenta de que era la hoja en la que ella había registrado todas las cosas lindas que los compañeros de Marcos habían escrito acerca de él. 

—Gracias por haber hecho lo que hizo —dijo la madre de Marcos—. Como usted ve, lo guardaba como un tesoro. 

Todos los ex compañeros de Marcos comenzaron a juntarse alrededor. 

Carlos sonrió y dijo tímidamente: —Yo todavía tengo mi lista, la tengo en el cajón de encima de mi escritorio. 

La esposa de Felipe dijo: —Felipe me pidió que pusiera el suyo en el álbum de matrimonio. 

—Yo tengo el mío también —dijo Marilyn—, lo tengo en mi diario. 

Entonces Victoria metió su mano en la cartera, sacó una billetera y mostró al grupo su gastada y arrugada lista: —Yo la llevo conmigo todo el tiempo —y sin siquiera pestañar dijo: —Yo creo que todos hemos conservado nuestras listas.

Fue entonces cuando la maestra se sentó y lloró. Lloró por Marcos y por todos sus compañeros que no lo volverían a ver... 

¿No es una manera muy sencilla de mostrar el aprecio? 
¿Cómo podemos mejorar la autoestima de los demás? 
¿Has intentando valorar a los demás de manera explícita, siquiera en una hoja de papel?


Extracto del libro:
La culpa es de la vaca 2a parte
Lopera y Bernal

EL MAYOR TESORO


Hace un momento me sentía yo el hombre más rico del mundo, mientras me tambaleaba bajo el peso considerable de un enorme tesoro apretado contra mi pecho. Ahora reposa a mi lado, en una estantería al alcance de la mano, y me dispongo a regodearme voluptuosamente con tanta riqueza. No se preocupen: sin remedio habré de compartirla con ustedes en estas páginas volanderas. Porque la fortuna que acabo de conseguir no disminuye al repartirse, sino que aumenta. A la espera de ser derrochada fructuosamente, cabe en dos copiosos volúmenes, el uno de lomo azul y el otro rojo: el Diccionario del español actual de Manuel Seco, Olimpia Andres y Gabino Ramos, recién editado por Aguilar. 

¿Puede haber algo más enriquecedor que un buen diccionario? Los avaros consecuentes quisiéramos tenerlos todos, desde el filosófico Robert de los franceses o el insuperable Oxford inglés hasta nuestro entrañable y dignísimo Maria Moliner. ¡Ahi es nada, ser dueño de las palabras bien definidas, de la selva apasionante de todos los giros y expresiones, de las voces que vienen del alma, de la industria, de la contienda política o del juego erótico! No hay diccionario en que quepan todos los matices verbales porque crecen constantemente y se fecundan unos a otros de modo que nunca tendremos diccionarios suficientes y la concupiscencia del amable locuaz reclama siempre otro y otro más. ¡Bienaventurados los que consigan mejores diccionarios, porque ellos podrán llamar a todas las cosas por su propio nombre! 

De cuanto precisamos para vivir, nada nos es ni de lejos tan necesario como las palabras. El fuego es útil cuando hace frío o está oscuro, la comida cuando tenemos hambre, las armas en caso de caza o guerra, el dinero para comerciar, la ropa para abrigarnos y darnos ocasión de lucimiento... Pero no hay momento de la vida, alegre o triste, plácido o feroz, en que podamos prescindir por completo de cualquier símbolo verbal. Incluso cuando guardamos silencio o estamos solos, las palabras siguen resonando dentro de nosotros: no sólo son el instrumento para comunicarnos con los otros sino sobre todo el medio de explicarnos la vida a nosotros mismos. 

Por eso maravilla que tantos envidien los electrodomésticos o el automóvil de su vecino y se sientan desdichados porque carecen del último artilugio publicitado, mientras se conforman con seiscientas o setecientas palabras para tapizar su conciencia. ¡Con tan modestísimo bagaje pretenden dar cuenta y darse cuenta de cuanto anhelan, de cuanto padecen y de cuanto temen! Parece no importarles ser míseros en lo que más cuenta, con tal de poder tener llenas las alacenas y el garaje. Las palabras les resultan demasiado baratas como para hacerse cargo de que son verdaderamente preciosas. 

Seguro que si costaran muchos dólares y sólo los potentados tuvieran recursos para permitirse las más bonitas, nadie sería más envidiado que los afortunados dueños de "translúcido"o"corazón"... 

Por ahora, son de todos. Y es precisamente esta condición esencialmente democrática del idioma la que sustenta el método seguido por Manuel Seco y sus colaboradores en la composición de su admirable trabajo. Cada voz está ilustrada por una o más citas, tomadas en ocasiones de grandes escritores pero también de entrevistas con deportistas o financieros, revistas profesionales, hojas parroquiales y cualquier otro medio en el que se recoja la vitalidad verbal de la sociedad. Entre tanteos, errores y aciertos geniales, la lengua es algo que hacemos todos juntos desde hace mucho tiempo. Siempre esta en marcha, contra puristas y pedantes. Emerson señaló que cualquier lenguaje es poesía fósil; le falto añadir que es también el camino por el que se llega, jugosa y vivaz, a la poesía de mañana.

Fernando Savater
Opioniones

martes, 1 de abril de 2014

PIENSA POR TI MISMO

Religión, política, educación, todos te quieren decir que esta bien y que esta mal...de niños nos dijeron que debes honrar a tu bandera, que debes defender a tu país hasta con tu muerte. Que debes entregarte a la religión al 100%....Tú que sientes que debes de ser?




EL SILENCIO


TÚ ERES EL PROBLEMA DEL MUNDO


Recuérdalo: tú eres el problema del mundo...En primer lugar arregla tu casa.

"En realidad, hasta que no has dejado tus propios problemas no puedes tener una perspectiva correcta para comprender los problemas del mundo. Tu propia casa está hecha un desastre, tu propio ser interior es un caos... ¿Cómo vas a tener una perspectiva para comprender problemas tan extensos? Ni siquiera te comprendes a ti mismo; empieza por ahí, porque si empiezas por otro lado no llegarás a ninguna parte.

Las personas en un estado de terrible confusión mental empiezan por ayudar a los demás y a proponer soluciones... Esas personas han causado más problemas en el mundo de los que han resuelto. Esos son los que realmente crean las dificultades: los políticos, los economistas, los llamados funcionarios, los misioneros. Ellos son los que crean las dificultades; aún no han resuelto su consciencia interior y siempre están dispuestos a abalanzarse sobre cualquiera para resolver sus problemas. Así es como evitan su propia realidad; no quieren enfrentarse a ella. Prefieren meterse en otras cosas, con otras personas. Con eso tienen algo que hacer, una buena distracción.

Recuérdalo: tú eres el problema del mundo. El problema eres tú, y a menos que ese problema se resuelva, hagas lo que hagas sólo contribuirás a complicar aún más las cosas. En primer lugar arregla tu casa, crea en ella un cosmos, porque ahora es un caos.

Hay una antigua fábula india, una historia de hace muchos años, pero de gran importancia:

Érase una vez un gran rey, tan grande como estúpido, que se quejaba de que al pisar la tierra se hacía daño en los pies y ordenó que cubrieran todo el reino con cuero para protegerlos, pero el bufón de la corte se rió de la idea; era un hombre inteligente. Dijo:

- La idea del rey es sencillamente ridícula.

El rey se enfadó mucho y le dijo al bufón:
- O me das otra alternativa o morirás.

El bufón dijo:
- Señor, corta unos trocitos de cuero y póntelos en los pies.
No hay por qué cubrir toda la tierra de cuero; sólo con cubrirse los pies basta para cubrir toda la tierra. Ese es el comienzo de la sabiduría.

Desde luego que hay problemas; en eso estoy de acuerdo. Y problemas muy graves. La vida es un infierno. Ahí tenemos el sufrimiento, la pobreza, la violencia, locuras de todas clases: es cierto; pero insisto en que el problema surge del alma del individuo. El problema existe porque existe el caos en el individuo. El caos general no es sino una multiplicación del mismo fenómeno: todos hemos aportado nuestro propio caos al total.

El mundo no es sino una relación; estamos relacionados los unos con los otros. Yo soy neurótico, tú eres neurótico y la relación se vuelve muy neurótica; no sólo se dobla, sino que se multiplica. Y como todos están neuróticos, el mundo es neurótico... El comienzo está relacionado contigo: tú eres el problema del mundo. De modo que no evites la realidad de tu mundo interior, porque eso es lo primero".

Osho
Alegría. La felicidad que surge del interior
Tomado del blog Osho Maestro

TRANSMUTACIÓN DEL SUFRIMIENTO EN CONCIENCIA


La atención consciente sostenida corta el vínculo entre el cuerpo-dolor y el proceso de pensamiento, y pone en marcha el proceso de transmutación. Es como si el dolor se convirtiera en combustible para la llama de tu conciencia, que a partir de ese momento arde con más fulgor. Este es el significado esotérico del antiguo arte alquímico: la transmutación de metales inferiores en oro, o del sufrimiento en conciencia. La división interna se cura y vuelves a estar completo. A partir de entonces tu responsabilidad consiste en no crear más dolor.

ENFOCA TU ATENCIÓN EN LO QUE SIENTES DENTRO DE TI. Identifica el cuerpo-dolor y acepta que está ahí. No pienses en él, no dejes que el sentimiento se convierta en pensamiento. No juzgues ni analices. No te fabriques una identidad con el dolor. Mantente presente y continúa siendo un observador de lo que ocurre dentro de ti.

Toma conciencia no sólo del dolor emocional, sino también de «aquel que lo observa», el testigo silencioso.

Éste es el poder del ahora, el poder de tu propia presencia consciente. Observa qué ocurre a continuación.


PRACTICANDO EL PODER DEL AHORA (extracto)
Enseñanzas, Meditaciones y Ejercicios Esenciales
Eckhart Tolle