domingo, 5 de abril de 2020

LA BARCA DEL APEGO (CUENTO)








Dos viajeros se disponen a subir a una barca para cruzar un río. Un monje, de pie en la otra orilla, les grita alarmado:





-¡No os metáis en la barca porque si entráis en ella y os cruza por el río quedaréis agradecidos, quedaréis endeudados, quedaréis en su poder y deberéis llevar el peso de esa deuda sobre vuestras cabezas el resto del viaje! ¡Si queréis seguir viajando libres, por favor, no os metáis en ella!





Entretanto, subido a una barca, otro monje navega por el río. Acaba de escuchar la advertencia, los gritos de alerta y de peligro. Está más cerca de los viajeros, por eso no necesita gritar. Pero de todas formas se toma unos momentos y rema un poco para aproximarse.


Entonces les dice suavemente:





– Usad la barca, y añadid a la dicha de cruzar el río la conciencia de que al llegar a la orilla abandonaréis la barca sin apegos. Eso es la libertad.





*No dejes de usar la barca por miedo a apegarte a ella porque terminarás apegado. Vive plenamente y sin apegos, cualquier cosa que poseas, dinero, belleza, fama, poder… si te importa demasiado tenerla, acabará poseyéndote a ti.


AMOR NO ES CIEGO






LA BARCA DEL APEGO (CUENTO)


Dos viajeros se disponen a subir a una barca para cruzar un río. Un monje, de pie en la otra orilla, les grita alarmado:

-¡No os metáis en la barca porque si entráis en ella y os cruza por el río quedaréis agradecidos, quedaréis endeudados, quedaréis en su poder y deberéis llevar el peso de esa deuda sobre vuestras cabezas el resto del viaje! ¡Si queréis seguir viajando libres, por favor, no os metáis en ella!

Entretanto, subido a una barca, otro monje navega por el río. Acaba de escuchar la advertencia, los gritos de alerta y de peligro. Está más cerca de los viajeros, por eso no necesita gritar. Pero de todas formas se toma unos momentos y rema un poco para aproximarse.
Entonces les dice suavemente:

– Usad la barca, y añadid a la dicha de cruzar el río la conciencia de que al llegar a la orilla abandonaréis la barca sin apegos. Eso es la libertad.

*No dejes de usar la barca por miedo a apegarte a ella porque terminarás apegado. Vive plenamente y sin apegos, cualquier cosa que poseas, dinero, belleza, fama, poder… si te importa demasiado tenerla, acabará poseyéndote a ti.

AMOR NO ES CIEGO


sábado, 4 de abril de 2020

COMPARTIR FELICIDAD








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6.EL CONDICIONAMIENTO I.








El punto de partida es la capacidad de la mente para quedarse con la experiencia del dolor o del placer producidos por el contacto con un objeto, persona, situación… La memoria de esta experiencia, especialmente cuando es repetida, condiciona el deseo o el temor. 





El siguiente paso condicionado consiste en el logro del objeto del deseo, de lo que gusta y la huida de lo que disgusta. 





A continuación, el aprendizaje de los medios e instrumentos, bien sean los pensamientos, las habilidades, que encadenadas al objetivo procuran su alcance. En esta fase se desarrollan las cualidades de la disciplina, la astucia, el capricho y demás habilidades de cada objetivo concreto tendiendo a la repetición, a la especialización y a la adicción consumista perdiéndose la capacidad del percibir al objeto en sus diversas dotaciones y características, limitándose su percepción por la unilateralidad del deseo y convirtiendo en cosas o cosificando todo elemento. Por otro lado, especializados en el logro del placer y la satisfacción, las grandes y pequeñas frustraciones, fracasos y dolores descompensan al consumidor mal acostumbrado y peor adiestrado procurándole estados desconocidos de sufrimiento hasta llegar a las depresiones o compensaciones destructivas.











Bibliografía: 


La luciérnaga ciega: Soko Daido Ubalde


Fotografía tomada de internet


6.EL CONDICIONAMIENTO I.


El punto de partida es la capacidad de la mente para quedarse con la experiencia del dolor o del placer producidos por el contacto con un objeto, persona, situación… La memoria de esta experiencia, especialmente cuando es repetida, condiciona el deseo o el temor. 

El siguiente paso condicionado consiste en el logro del objeto del deseo, de lo que gusta y la huida de lo que disgusta. 

A continuación, el aprendizaje de los medios e instrumentos, bien sean los pensamientos, las habilidades, que encadenadas al objetivo procuran su alcance. En esta fase se desarrollan las cualidades de la disciplina, la astucia, el capricho y demás habilidades de cada objetivo concreto tendiendo a la repetición, a la especialización y a la adicción consumista perdiéndose la capacidad del percibir al objeto en sus diversas dotaciones y características, limitándose su percepción por la unilateralidad del deseo y convirtiendo en cosas o cosificando todo elemento. Por otro lado, especializados en el logro del placer y la satisfacción, las grandes y pequeñas frustraciones, fracasos y dolores descompensan al consumidor mal acostumbrado y peor adiestrado procurándole estados desconocidos de sufrimiento hasta llegar a las depresiones o compensaciones destructivas.



Bibliografía: 
La luciérnaga ciega: Soko Daido Ubalde
Fotografía tomada de internet