miércoles, 20 de mayo de 2015
martes, 19 de mayo de 2015
DESCONDICIONAMIENTO
El amor es un descondicionador Se lleva los viejos patrones y no te proporciona un patrón nuevo.
Casi siempre sucede que los amantes se vuelven infantiles... porque el amor te acepta. No te exige nada. No te dice: «Se esto, se aquello». Solo te dice: «Se tu mismo. Eres bueno como eres. Eres hermoso». El amor te acepta. De pronto empiezas a olvidarte de tus ideales, de los «deberías», de las personalidades. Te desprendes de tu vieja piel y de nuevo te transformas en niño. El amor hace que las personas sean jóvenes.
Cuanto más amas, más jóven te mantienes. Cuando no amas, empiezas a hacerte viejo, porque comienzas a perder contacto contigo mismo. El amor no es más que entrar en contacto contigo a través del otro... alguien que te acepta, que refleja lo que eres. El amor puede ser la condición propicia para desprenderte de todo condicionamiento.
El amor es un descondicionador. Se lleva los viejos patrones y no te proporciona un patrón nuevo. Si te da un patrón nuevo, no es amor. Entonces habría empezado otra vez la política.
Extracto del libro:
DÍA A DÍA
Osho
Día 283
Osho
Día 283
Fotografía tomada de internet
lunes, 18 de mayo de 2015
LOS PEQUEÑOS MILAGROS
Hay muchas formas de restablecer la comunicación. Si te cuesta demasiado hablar con tu hijo, ¿por qué no haces la práctica de caminar y respirar conscientemente durante uno o dos días? Y después siéntate para escribirle una carta de amor.
Puedes usar la misma clase de lenguaje afectuoso: «Querido hijo, sé que has sufrido muchísimo, y como tu padre, yo soy en parte responsable porque no he sabido transmitirte lo mejor que hay en mí. Sé que no has podido comunicarme tu sufrimiento, y deseo que esto cambie. Quiero estar ahí para ti. Ayudémonos los dos e intentemos mejorar la comunicación entre nosotros».
Hablar con afecto nos rescatará. Escuchar con compasión nos rescatará. Es un, milagro que realizamos como practicantes.
Tú tienes la capacidad de hacerlo. Tienes la suficiente paz, la suficiente compasión y comprensión en el fondo de tu conciencia. Has de pedir ayuda, pedírselo al Buda que hay dentro de ti. Si tienes un amigo afectuoso que te apoye, podrás empezar de nuevo y restablecer la comunicación.
Extracto del libro:
LA IRA (El dominio del fuego interior)
Thich Nhat Hanh
Thich Nhat Hanh
Fotografía de Internet
domingo, 17 de mayo de 2015
POCAS PALABRAS ACERCA DEL DESEO
Seguimos con Jorge Bucay, volvemos a manifestar que hay lectores que no les gusta el tema, sin embargo como parte de la publicación de esta obra, no omitimos los temas que Bucay aborda.
Hay gente que ha dejado el blog y la página de facebook por no estar de acuerdo con ciertas publicaciones, lamentamos su decisión pero lo único que aquí se presentan son las obras de varios autores, donde podemos estar de acuerdo o no..... No dejan de ser sólo ideas, no dejan de ser más que palabras.
Si la sexualidad funciona como un trámite, estamos en problemas.
Hay una sola razón para tener sexo: el deseo. No puedo llegar a la cama porque estoy aburrido, porque no tengo otra cosa para hacer, porque estoy muy tenso, porque hay que cumplir para que no te vayas a coger con otra o con otro, para no masturbarme...
La única buen razón para llegar a la cama con alguien es sentir el deseo de ir a la cama con alguien.
Además porque no hay nada mas erotizante que sentirme deseado por el que está a mi lado. Sea yo varón o mujer, nada me excita mas que sentir que aquel que yo deseo me desea.
De alguna forma es un misterio... porque si lo que me excita es que vos estés caliente conmigo y lo que te excita a vos es que yo esté caliente contigo, ¿cómo fue que empezamos?.
A veces empieza porque te veo y me surge el deseo. Te espero y me ratoneo. Soñé con vos y te voy a buscar... Pero muchísimas veces empieza afuera, antes de que nos veamos. Empieza con la calentura que surge en mi a partir de otras cosas que pasan en el afuera y que no son vos.
“Eh... No, doctor ¿me está diciendo que me caliente con el aviso donde está la mina con las tetas y que después llegue a mi casa pensando que voy a coger con mi mujer?. Eso es un asco...”
Así es. Si quieren pensar que es un asco, piénsenlo. Pero es así. Me erotizo con lo que pasa afuera y es ese erotismo justamente el que importo a la relación y el que genera el deseo.
Si les molesta importar excitación a su pareja no lo hagan, serán muy felices y cogerán menos.
Nada es igual que el deseo del que deseo. Este es el gran afrodisíaco, sobre todo en la pareja. Por eso es tan importante sentirlo y que se note.
Cuentan que una mujer llega a un consultorio médico porque tenía tortícolis. Entra con el cuello torcido, el médico la revisa, le hace una radiografía, no encuentra lesiones anatómicas y le dice:
- ¿Hace mucho que lo tiene?
- No... – dice la mujer -, hace unos doce o quince años - ¿Y usted a que se dedica?.
- Bueno, trabajo en una oficina, hago las cosas de la casa...
- ¿Y tuvo algún golpe?
- No, nunca.
El médico piensa, no sabe que preguntar...
- ¿La alimentación?
- Normal, como todo sin problema.
- ¿Algún deporte violento?
- No, nada juego a las cartas.
Como el médico ya no sabe que preguntar, le dice:
- ¿Vida sexual?
- Normal, dos o tres veces por semana... él arriba y yo abajo... normal.
- Bueno, el arriba y usted abajo o al revés.
- ¿Está loco?. ¿Cómo veo tele?
Si uno no es capaz de estar realmente comprometido con lo que está pasando, la posibilidad de disfrutar del vínculo sexual no existe.
Extracto del libro:
El Camino del Encuentro
Jorge Bucay
Fotografía tomada de internet
sábado, 16 de mayo de 2015
REGRESO AL CENTRO
Si sientes que oscilas un poco a izquierda y derecha y no sabes dónde está tu centro, eso simplemente demuestra que ya no estas en contacto con tu hara (el punto que está cinco centímetros por debajo del ombligo), de modo que debes crear ese contacto.
Por la noche, cuando te vayas a dormir, échate en la cama, apoya las dos manos cinco centímetros por debajo del ombligo y presiona un poco. Luego empieza a respirar, respira hondo, y sentirás cómo ese centro sube y baja con la respiración. Siente toda la energía que tienes ahí como si te encogieras y existieras como un pequeño centro, como una energía muy concentrada. Hazlo durante diez o quince minutos, y luego quédate dormido.
Puedes quedarte dormido mientras lo haces; eso te ayudará. Entonces ese proceso de centramiento persistirá toda la noche. Una y otra vez el inconsciente irá a centrarse allí. De modo que sin que lo sepas, toda la noche entraras en un contacto profundo de muchas maneras con ese centro.
Por la mañana, en cuanto sientas que el sueño se ha desvanecido, no abras los ojos. Lleva una vez más las manos hasta ese punto, empuja un poco y empieza a respirar; siente otra vez el hara. Hazlo durante diez o quince minutos y luego levántate. Realízalo cada noche, cada mañana. A los tres meses empezaras a sentirte centrado.
xtracto del libro:
DÍA A DÍA
Osho
Día 282
Osho
Día 282
Fotografía tomada de internet
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